Según medios y fuentes, la conclusión de las Líneas 4 y 6 del monorriel en Nuevo León no ocurrirá para el Mundial 2026 ni para las elecciones de 2027, pues los acuerdos vigentes fijan el término físico de la obra el 30 de julio de 2028 y la recepción oficial por el estado el 31 de agosto del mismo año, aplazando su puesta en marcha hasta la próxima administración.
El diseño original proyectaba tres líneas con entregas entre 2024 y 2027 por cerca de 30 mil millones de pesos, pero tras cancelar un trazo, reducir 11 kilómetros y frenar trabajos siete meses por falta de presupuesto, el costo se mantuvo en 30 mil 893 millones, mientras extensiones hacia Santa Catarina y el aeropuerto se contrataron aparte por 7 mil millones que después se calcularon en 12 mil millones, aunque la primera fue suspendida sin transparentar el ajuste final.
Pese a que el gobernador Samuel García aseguró en foros públicos y redes sociales que el sistema operaría para la Copa del Mundo que hoy termina en Monterrey, el único avance mostrado fue un tren de pruebas usado para material promocional y como palco por el mandatario y Mariana Rodríguez durante el Fan Fest, evidencia que contrasta con los plazos establecidos con el grupo constructor.
Con la deuda de 2024 sin aprobación del Congreso y un registro de fechas incumplidas, el proyecto que pretendía ser eje de la movilidad metropolitana quedó fuera de los dos eventos que el gobierno marcó como urgentes para su ejecución, dejando columnas sin terminar, recursos comprometidos y un arranque operativo que no llegará antes de agosto de 2028.
