Infonavit cambió las reglas del juego, ahora un joven de 18 años con solo seis meses cotizando puede acceder a un crédito para vivienda, así lo anunció Octavio Romero, director general del instituto, quien defendió la medida al asegurar que los jóvenes tienen mayor capacidad de pago porque les queda más vida laboral, un argumento que soltó frente a la presidenta Claudia Sheinbaum y desató silencios incómodos y risas nerviosas entre funcionarios.

 

De 30 requisitos a solo tres condiciones, explicó que por instrucción presidencial se simplificó el proceso, hoy solo se pide ser derechohabiente, ganar entre uno y dos salarios mínimos y no tener otro crédito hipotecario, con eso basta para entrar al programa Vivienda del Bienestar que ya reporta que 75% de las casas nuevas están siendo adquiridas por jóvenes, un sector que antes era ignorado por el sistema.

 

El titular también recordó que heredaron 4 millones 856 mil créditos impagables, un esquema donde la deuda subía aunque la gente pagara capital e intereses, situación que calificó como única en el mundo porque ni el banco más ratero opera así, y aseguró que por orden de Sheinbaum todos esos créditos quedaron reestructurados el 31 de diciembre para favorecer a las familias.

 

Con 176 viviendas entregadas en Lacantún, Chiapas, todas ya vendidas, Romero adelantó que la meta sexenal es construir 1.8 millones de casas, una cifra que la presidenta Sheinbaum respaldó al señalar que esa inversión ayuda directamente a la economía del país, cerrando así un informe de 19 minutos que dejó claro que la política de vivienda ahora tiene rostro joven.