POR: DON MAQUI

En un giro inesperado dentro del tablero político de Morena, Luisa María Alcalde, presidenta del partido, dejó claro este lunes que la reelección y el nepotismo no tendrán cabida en la contienda electoral de 2027, en una declaración categórica, desmintió los rumores y las especulaciones que apuntaban a una posible perpetuación del poder en manos del círculo cercano, particularmente en lo que respecta a la figura de Claudia Sheinbaum, quien sigue siendo la favorita de muchos para liderar el partido en los próximos años, con su postura firme, Alcalde no solo frenó el intento de reelección, sino que también desafió el movimiento que algunos consideraban inevitable, la instauración de una “herencia de poder”.

A lo largo de las últimas semanas, la especulación en torno a la reelección había crecido de manera exponencial, con algunos Senadores y figuras clave de Morena insinuando que el partido podría flexibilizar sus principios para permitir una reelección o incluso que el poder podría pasar a manos de un “legado familiar”, el futuro de la política interna de Morena parecía estar ante un punto de ruptura, muchos comenzaron a hablar de la corta presidencia de Claudia Sheinbaum y lo que parecía un camino despejado para el poder, pero la respuesta de Alcalde fue clara, “No habrá reelección, ni herencias de poder”.

Este pronunciamiento es más que una simple afirmación, es una jugada estratégica que marca una clara división dentro del partido, con una postura decidida, Luisa María Alcalde, alineada con Sheinbaum, dejó claro que la política de Morena no será una sucesión dinástica ni un proyecto de perpetuación del poder, este choque de intereses se da en un momento crucial, donde las decisiones que se tomen este año influirán directamente en las elecciones del 2027.

Lo más impactante de su intervención fue que no solo frenó la posibilidad de la reelección, sino que también evidenció las tensiones internas que se están gestando en Morena, si bien la medida fue vista por muchos como un intento de consolidar la democracia dentro del partido, no se puede ignorar que esta declaración podría haber abierto una guerra interna, ¿Cómo reaccionarán los senadores y líderes que ya estaban trabajando bajo la suposición de que la reelección sería la vía para consolidar el poder? ¿Se sentirán traicionados por lo que parece una jugada estratégica para blindar el futuro político de Sheinbaum?

Lo que está claro es que, más allá de las buenas intenciones, el futuro de Morena está en juego, Alcalde, con su postura decidida, también lanzó un mensaje hacia el interior del partido, no se permitirán las “herencias” de poder, lo que abre la puerta a una competencia interna mucho más intensa para definir a la candidata de Morena en 2027.

Las palabras de Luisa María Alcalde, lejos de ser una mera intervención, son una llamada de atención para todos dentro del partido, mientras la presidenta de Morena traza el camino para evitar la reelección y el nepotismo, queda claro que la batalla por el poder en 2027 será feroz.

Y ahora, más que nunca, la pregunta es, ¿Quién logrará posicionarse como la verdadera sucesora de Claudia Sheinbaum en la cúpula de Morena?

Este escenario interno en Morena está lejos de resolverse y lo que parecía un acuerdo tácito, ahora se ha transformado en un campo minado de disputas políticas, la jugada de Luisa María Alcalde ha dejado claro que el futuro del partido no será tan fácil como muchos lo pensaban.