La dirigente de Agrupación Nacional presentó en Orleans sus prioridades para las elecciones francesas, entre ellas medidas fronterizas, reformas penales y cambios constitucionales.

Marine Le Pen inició formalmente su campaña hacia la presidencia de Francia durante un acto celebrado en Orleans, ante miles de simpatizantes de Agrupación Nacional.

La dirigente presentó un programa centrado en el fortalecimiento de la seguridad pública, el control de la migración y la recuperación de atribuciones que considera fundamentales para la soberanía francesa.

Entre sus propuestas figuran el endurecimiento de las sanciones contra agresiones a las fuerzas de seguridad, medidas para combatir organizaciones criminales y cambios en la legislación migratoria.

Le Pen también defendió la posibilidad de recurrir a referendos para impulsar reformas y planteó modificaciones constitucionales relacionadas con la prioridad nacional.

En política de defensa, expresó su oposición a compartir el control del arsenal nuclear francés con otros países.

Durante el encuentro, la dirigente señaló que Jordan Bardella, presidente de Agrupación Nacional, sería su propuesta para ocupar la jefatura del Gobierno en caso de alcanzar la presidencia.

El lanzamiento se produjo en un contexto de debate sobre la seguridad, las tensiones sociales y la política migratoria en Francia.

Las propuestas de Le Pen también enfrentan cuestionamientos de sectores políticos y organizaciones que consideran que algunas de sus medidas podrían afectar derechos y garantías de la población extranjera.

La campaña continuará con el debate entre las distintas fuerzas políticas sobre el rumbo institucional, económico y social del país.