México pasó de destinar 4.4 por ciento de su Producto Interno Bruto a educación en 2015 a 2.9 por ciento en 2023, una reducción de 1.5 puntos porcentuales que representa la mayor caída registrada entre los 38 países integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

El informe Education at a Glance 2026 señala que, en promedio, los países de la OCDE redujeron su gasto educativo de 4.4 a 4.2 por ciento del PIB, mientras que México destina directamente a las escuelas 2.6 por ciento, frente al 4 por ciento promedio del organismo, lo que coloca al país en el lugar 35 de 38 en este indicador.

En materia de educación superior, únicamente 22 de cada 100 adultos mexicanos de entre 25 y 64 años cuentan con estudios de TSU, licenciatura, maestría o doctorado, frente a 43 de cada 100 en el promedio de la OCDE, mientras que 40 de cada 100 jóvenes de 25 a 34 años no terminaron la preparatoria, aunque la cifra bajó desde el 55 por ciento registrado en 2015.

El reporte también señala que 75 de cada 100 niños mexicanos de entre tres y cinco años asisten a preescolar, frente a 90 de cada 100 en la OCDE, mientras que únicamente cuatro de cada 100 niños de dos años participan en guarderías o estancias con programas educativos, datos que muestran las diferencias de cobertura educativa frente al promedio internacional.