El Gobierno de Nuevo León suspendió hasta nuevo aviso la obligatoriedad de la Constancia de Tratamiento para la Prevención del Gusano Barrenador para la movilización de ganado dentro de la entidad, una medida que permitirá realizar traslados internos sin este requisito y que busca reducir costos y trámites para los productores ganaderos.
La medida representa un ahorro estimado de entre 3 mil y 4 mil pesos por cabeza de ganado, además de reducir tiempos y trámites para los productores que movilizan animales dentro de Nuevo León, con respaldo de organizaciones y representantes del sector ganadero, entre ellos asociaciones locales, engordadores, la industria empacadora de carne y criadores de ganado de registro.
La suspensión únicamente aplica para los movimientos internos dentro de Nuevo León, ya que el ganado que ingrese desde otras entidades o que sea trasladado desde Nuevo León hacia otros estados deberá contar con la constancia correspondiente, con lo que se mantiene el control sanitario sobre los animales provenientes de otras regiones y aquellos que salen de la entidad.
Como parte de las acciones preventivas, se reforzará la vigilancia en las engordas de ganado y en los principales accesos al estado, además de fortalecer la operación de los Puntos de Verificación e Inspección Sanitaria ubicados en zonas como Linares y Tepetate, con el objetivo de mantener las medidas de protección sanitaria mientras se facilita la actividad ganadera dentro de Nuevo León.
