La Película “Sonido de libertad” la cual es una protesta contra el tráfico de niños, ha sido de las más vistas en Estados Unidos desde su estreno el pasado 4 de julio

 

Esta cinta de Eduardo Verástegui, quien es además productor, la ha calificado como “un milagro”, ya que pasaron ocho años para que una distribuidora aceptara trabajar con esta temática.

 

“Nos cerraron muchas puertas en estos años; Disney, Netflix, Amazon y otras casas distribuidoras dijeron que no, ´esta película no es para nosotros, no es un buen negocio, nadie va a ver una película sobre el tráfico de niños´, afirmaban”, contó Verástegui en un comunicado.

 

Fue Ángel Studios quien finalmente aceptó estar detrás de este estreno, que llegará a los cines mexicanos el 31 de agosto.

 

La película, ha llamado tanto la atención que es uno de los temas más comentados en redes sociales tanto del extranjero como a nivel nacional, cabe resaltar que a nivel taquilla, en el país vecino, logro a tan solo nueve días de su estreno, estar por encima de cintas como “Indiana Jones 5” y “Elementos”.

 

“Éramos plenamente conscientes de que era una fecha difícil porque competiríamos con las principales producciones, con inversiones de 300 millones de dólares y con presupuestos de publicidad que rebasan los 100 millones y más, pero también sabíamos que llevábamos un mensaje poderoso y una producción llena de arte y de fuerza. Así que decidimos lanzarnos. Y ya ven”, dijo el mexicano.

 

Verastegui, espera que este mensaje llegue a todo el mundo, porque esto es realmente una problemática social urgente.

 

“Esta película es un acto revolucionario. Millones de niños están siendo hoy, ahora mismo, esclavizados, sometidos, dañados en lo más profundo y más preciado de su ser. La trata de personas es muy real, la explotación sexual de los niños es una atrocidad cotidiana, ¡pero también es real que le decimos basta! Hay más de 50 millones de personas esclavizadas en el mundo según la OIM, la OIT y la Walk Free Foundation; vivimos el momento de la historia humana con mayor número de esclavos… Y no podemos quedarnos callados”.