Colectivos ciudadanos encabezados promueven una consulta para presentar una iniciativa popular que frene el repintado de patrullas, camiones, bardas y edificios públicos con los colores del partido en turno, práctica que señalan como un gasto millonario que se repite cada seis años en el Gobierno del Estado y cada tres en los municipios de Nuevo León.

 

La propuesta busca que los gobiernos municipales, el Estado y los poderes Legislativo y Judicial se rijan por criterios de neutralidad e institucionalidad, de modo que la identidad visual de las dependencias responda al interés ciudadano y no al marketing político, evitando que el dinero público se destine a reemplazar logotipos, uniformes y rotulación cada que cambia una administración.

 

De acuerdo con las organizaciones, el actual Gobierno Naranja ha excedido el gasto en imagen institucional y el ciclo de rediseños convierte la gestión pública en una campaña permanente, generando contaminación visual y un despilfarro que podría destinarse a otras prioridades, pues las instituciones deberían durar generaciones mientras los colores de un partido solo duran algunos años.

 

La consulta invita a la ciudadanía a conocer el proyecto y sumar firmas para que la ley obligue a mantener una imagen institucional estable, independiente del partido que gobierne, y así asegurar que patrullas, mobiliario y espacios públicos sean reconocibles por su función y no por la marca de la administración en turno