Y después de meses de enfrentamientos, acusaciones y guerras verbales, algo insólito ocurre en el pleno del Congreso de Nuevo León, el Coordinador de Movimiento Ciudadano, Mike Flores, escucha con atención y hasta esboza una sonrisa mientras el Coordinador del PRI, Heriberto Treviño, toma la palabra, un escenario que hace unos meses hubiera sido impensable, se concreta en pleno mes de febrero, el mes del Amor y la Amistad, ¿Será acaso que la magia de San Valentín ha llegado a los pasillos del poder?
El acto, cargado de simbolismo, no solo refleja un cambio en la dinámica política del Congreso, sino que sugiere que las tensiones entre los dos principales actores opositores han cedido, al menos por ahora, un abrazo político que, si bien no es de los que suelen verse en los pasillos del poder, sí da señales de que en tiempos de crisis, la conciliación puede ser la vía más atractiva para evitar una confrontación sin salida.
Pero aquí surge la pregunta, ¿Realmente estamos ante una reconciliación genuina o se trata solo de una estrategia temporal?, el mes de febrero, con todo su simbolismo de amor y reconciliación, parece haber desvanecido las rencillas, pero marzo está a la vuelta de la esquina y con él, el regreso de las tensiones y los intereses políticos.
Será en los próximos días cuando se vea si este “romance político” ha sido real o solo una ilusión pasajera, las circunstancias cambian, los acuerdos se forjan, pero las rivalidades a veces son más profundas de lo que un simple gesto puede disimular, así que, por ahora, celebramos este atípico momento de paz, pero no dejemos de estar atentos a lo que vendrá.
El mes del amor podría ser solo el preludio de nuevas batallas.