
En California organizaron nuevamente el peculiar concurso del “Perro Más Feo del Mundo”, y este año la corona terminó en manos de Jinny Lu, una simpática pug que conquistó al jurado, la competencia busca algo bastante más bonito de lo que su nombre sugiere: promover la adopción y recordar que hasta lo imperfecto merece cariño.
Aunque viendo las fotografías nos quedó una duda: ¿por qué limitar la competencia a los perros? 😏, con una categoría para políticos, aspirantes y funcionarios, en México seguramente armábamos eliminatorias estatales, repechaje, plurinominales… y una final bastante competida. 😂
Eso sí, a los perritos déjenlos tranquilos, ellos por lo menos no prometieron nada en campaña. 🐶❤️
