El Gobierno de México evalúa la posible implementación de restricciones a las importaciones de pollo, como medida para proteger a los productores nacionales que han enfrentado una fuerte competencia por el ingreso de productos avícolas extranjeros a precios más bajos.

La propuesta se analiza en el contexto de las negociaciones comerciales internacionales y las preocupaciones del sector agropecuario mexicano, que ha señalado que las importaciones de pollo representan una presión significativa sobre los precios internos y la rentabilidad de los criadores locales.

Autoridades han señalado que, de aprobarse alguna medida restrictiva, esta tendría como objetivo equilibrar las condiciones de competencia en el mercado, apoyar la producción nacional y fortalecer la seguridad alimentaria del país, sin contravenir los compromisos internacionales asumidos por México.

El tema ha generado diversas reacciones entre productores, distribuidores y consumidores, quienes están pendientes de conocer los detalles de las posibles restricciones y su impacto en el precio y la disponibilidad de este alimento básico en el mercado interno.