Desde Ciudad Obregón y con la entrega de la Pensión Mujeres Bienestar como telón de fondo, la presidenta Claudia Sheinbaum aprovechó el Día de la Madre para mandar un mensaje directo: en México ya no hay espacio para el machismo, el clasismo ni la discriminación, “Hubo un tiempo en que se creyó que era lícito golpear a una mujer, eso no, se acabó”, sentenció, y remató con el lema de la 4T: “Abajo el racismo, abajo el clasismo, abajo la discriminación y abajo el machismo”.
La Mandataria recordó los viejos clichés que muchas vivieron, como el “calladita te ves más bonita”, y lo volteó al revés: “Las mujeres nos vemos más bonitas cuando hablamos y cuando participamos”, también criticó la idea de que el lugar de la mujer era solo el hogar, y subrayó que si así lo deciden, tienen el mismo derecho que los hombres a trabajar, salir, divertirse y construir su propio camino, “Las mamás damos todo por nuestros hijos”, dijo al felicitar a las migrantes, trabajadoras y adultas mayores.
La primera mandataria mujer del país echó mano de la historia para remarcar el papel de las mujeres en la construcción del país, mencionó a Leona Vicario, la primera periodista mexicana y financista del movimiento insurgente, y lamentó que en la primaria solo enseñaran héroes y no heroínas, por eso destacó a Josefa Ortiz de Domínguez, Gertrudis Bocanegra y Margarita Maza, y aseguró que su llegada a la Presidencia representa a todas: “Dije ‘llegamos todas’, porque hay mujeres presidentas en las escuelas, en la casa, en todos lados, todas las mujeres somos presidentas de la República”.
El anuncio social también tuvo espacio: la pensión está pensada para las cuidadoras, pero la presidenta insistió en que el trabajo de cuidados debe ser compartido y adelantó que su gobierno construirá mil Centros de Educación y Cuidado Infantil, entre aplausos en el Centro de Usos Múltiples y dejó claro que su gobierno busca una transformación donde las niñas sepan que no hay techo: “Pueden ser cualquier cosa, pueden ser hasta presidentas de la República”.
