Mina, la osa negra que despertó la conciencia de Monterrey tras años de abandono en La Pastora, murió el miércoles 23 de junio por una enfermedad cardiaca crónica avanzada que provocó edema pulmonar severo e insuficiencia respiratoria aguda.
La PROFEPA dio a conocer la noticia mediante sus redes sociales al compartir la necropsia que validó lo que especialistas ya temían desde su rescate.
Durante nueve meses, donde dicha institución y la Fundación Invictus entregaron a Mina atención médica permanente, estudios especializados y tratamientos que aliviaron su desnutrición crónica, problemas de piel y cardiomegalia, logrando darle trato digno y cariño diario hasta su último aliento.
La historia de Mina comenzó en 2023 cuando una denuncia ciudadana reveló su confinamiento en Rancho María Luisa, en Mina, Nuevo León, y tras dos años sin mejoría en La Pastora, la presión de activistas en redes obligó su traslado y abrió una investigación oficial que expuso las condiciones del zoológico.
El procedimiento administrativo contra La Pastora ya concluyó con sanciones y medidas de reparación del daño notificadas en marzo de 2026, sin embargo, la ejecución de las multas quedó detenida porque el predio impugnó la resolución mediante recursos legales que siguen sin resolverse.
Mina se convirtió en símbolo de la lucha contra el maltrato animal porque su caso unió a familias, autoridades y defensores que exigieron cambio real, y su partida deja un mensaje claro, los sueños de justicia no tienen fecha de caducidad y la vigilancia ciudadana sí transforma realidades.
