Las obras de la Línea 4 del Metro, impulsadas por la administración del gobernador Samuel García, representan un nuevo riesgo para la infraestructura pluvial y la movilidad vehicular, luego de que los trabajos del monorriel se acercan al complejo vial Gonzalitos, una de las arterias de mayor circulación en Monterrey.
De acuerdo con lo señalado, el tráfico resulta lo de menos ante la presencia de un ducto pluvial ubicado debajo de la zona, similar al que el Estado ya reventó y que continúa sin reparación en Venustiano Carranza, lo que suma un nuevo frente de preocupación a los ya existentes en distintos tramos por donde avanza esta obra de transporte masivo.
La situación también genera inquietud entre los usuarios de la vialidad, ya que cualquier afectación en el distribuidor de Gonzalitos podría traducirse en complicaciones adicionales para la movilidad de miles de automovilistas que transitan diariamente por el lugar.
El caso se suma a la lista de señalamientos que ha enfrentado la construcción de la Línea 4 del Metro, obra que hasta ahora acumula 26 daños a infraestructura pública, y que continúa bajo la lupa por los riesgos que representa para la infraestructura hidráulica y vial del área metropolitana de Monterrey.
