Los primeros indicios del Gobierno de Nuevo León apuntan a que los malos olores reportados durante los últimos días en distintos municipios del Área Metropolitana podrían estar relacionados con procesos de refinación de hidrocarburos en la refinería de Cadereyta.
Raúl Lozano, secretario de Medio Ambiente estatal, informó que la División Ambiental detectó una posible relación entre la zona de la refinería y la trayectoria de los olores, por lo que solicitó a Petróleos Mexicanos y a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales revisar los procesos que se realizan en la planta.
De acuerdo con el monitoreo realizado el martes 25 de agosto, las condiciones meteorológicas permitieron seguir mediante radar el desplazamiento de las masas de aire desde la zona de Cadereyta hacia Juárez, Guadalupe, Monterrey, Escobedo y posteriormente García.
Los primeros reportes ciudadanos comenzaron cinco días antes y describían olores desagradables similares al azufre o a orines de gato, situación que generó preocupación entre habitantes de diferentes sectores de la zona metropolitana.
Lozano aclaró que los señalamientos corresponden a indicios iniciales y que continuarán los recorridos de inspección y el monitoreo ambiental para obtener una conclusión técnica definitiva.
El funcionario sostuvo que, al tratarse de una instalación de competencia federal, corresponde a las autoridades federales intervenir, determinar el origen preciso de las emisiones y establecer las medidas necesarias para evitar afectaciones a la población.
