Una conferencia analizará máscaras, personajes, rituales y códigos del pancracio como parte de una tradición cultural transmitida durante generaciones

La lucha libre no solamente se puede entender desde las estadísticas, las arenas o los resultados de una función.

En Hidalgo, especialistas comenzarán a analizarla desde otra perspectiva: como patrimonio cultural.

La Arena de la 11 de Julio, en Pachuca, será sede este 18 de septiembre de la conferencia La lucha libre como patrimonio cultural: prácticas, saberes y tradiciones, organizada por la Secretaría de Cultura de Hidalgo y el Centro INAH Hidalgo.

La propuesta consiste en estudiar aquellos elementos que han construido la identidad del pancracio mexicano durante más de nueve décadas: las máscaras, los nombres de batalla, las apuestas de cabelleras, los personajes, los rituales y la tradicional división entre rudos y técnicos.

El antecedente más importante se encuentra en la Ciudad de México.

En julio de 2018, la lucha libre mexicana fue declarada Patrimonio Cultural Intangible de la Ciudad de México, al reconocerse como una expresión que combina elementos materiales e inmateriales de la cultura urbana.

Ahora Hidalgo abre una conversación similar.

La sede tampoco es casual.

La Arena de la 11 de Julio forma parte de los espacios donde esta tradición continúa practicándose y transmitiéndose entre luchadores, aficionados y nuevas generaciones.

La discusión permite mirar el espectáculo desde otro ángulo.

Porque detrás de una máscara hay una identidad.

Detrás de un personaje hay una historia.

Y detrás de cada arena existe una tradición que, generación tras generación, ha construido uno de los fenómenos culturales más reconocibles de México.