Una mujer que participó en la protesta por el suministro de agua contaminada relató presuntas agresiones cometidas por policías estatales dentro de la residencia oficial del gobernador Pablo Lemus.
Las denuncias por la actuación policial durante las protestas por la crisis del agua en Guadalajara continúan creciendo, luego de que una manifestante relatara presuntos golpes, amenazas y humillaciones dentro de Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador Pablo Lemus.
Alejandra Rivas, una de las personas detenidas durante la movilización del domingo 11 de octubre, aseguró que elementos policiales la sometieron violentamente cuando se encontraba en la calle Ontario, cerca de la residencia gubernamental.
De acuerdo con su testimonio, las agentes la tiraron al suelo, la arrastraron sobre el pavimento y destruyeron su teléfono celular antes de trasladarla al interior del inmueble.
La manifestante relató que fue llevada a una habitación donde había otras personas lesionadas y donde, según su declaración, continuaron los golpes, insultos y amenazas por parte de elementos de seguridad.
Rivas también aseguró haber presenciado a otra mujer que presentó convulsiones mientras permanecía dentro de la residencia oficial.
La denunciante manifestó su intención de acudir a la Fiscalía General de la República, al considerar que las instituciones locales no ofrecen garantías suficientes para investigar los hechos.
La presidenta Claudia Sheinbaum condenó las presuntas agresiones y solicitó una investigación sobre la actuación policial durante la protesta.
Los señalamientos deberán ser investigados por las autoridades competentes para establecer responsabilidades y determinar si se cometieron delitos o violaciones a los derechos humanos.
