Por Don Maqui

En México los gobiernos están encantados con la modernización digital. Presumen aplicaciones, trámites por internet, expedientes electrónicos y plataformas donde los ciudadanos entregan prácticamente toda su información personal.

Pero hay una pregunta que casi nadie les hace.

¿Quién está cuidando esos datos?

Una alerta internacional acaba de advertir sobre dos vulnerabilidades críticas en PHP, tecnología utilizada por millones de páginas y sistemas informáticos. Las fallas podrían permitir que delincuentes digitales comprometan servidores que no hayan sido actualizados.

Y aquí viene lo interesante.

¿Cuántos de los 51 municipios de Nuevo León tienen sus sistemas debidamente protegidos? ¿Cuántos cuentan con especialistas en ciberseguridad? ¿Y quién responde si desaparece información o terminan expuestos datos personales?

Porque estamos hablando de registros de contribuyentes, expedientes administrativos, permisos, información patrimonial y documentos que los ciudadanos entregan confiando en las autoridades.

Samuel García presume un gobierno digital y los alcaldes también quieren modernizar sus administraciones. Magnífico.

Pero digitalizar no consiste solamente en eliminar las filas de las oficinas.

También significa asumir la responsabilidad de proteger la información.

No hay evidencia de que estas vulnerabilidades hayan comprometido los sistemas de Nuevo León, pero la alerta merece una revisión preventiva.

Porque los delincuentes informáticos no necesitan pedir audiencia con el alcalde ni conseguir permiso del Cabildo.

Y mientras nuestros políticos discuten quién tiene la mejor aplicación, alguien debería asegurarse de que también tengan cerrada la puerta de atrás.