El corazón comercial de Colegio Civil amaneció irreconocible, las banquetas que por años estuvieron sepultadas bajo lonas y puestos metálicos volvieron a respirar y con ellas regresó el flujo peatonal al primer cuadro de Monterrey, el cambio no fue repentino sino el resultado de un retiro voluntario de estructuras por parte del comercio informal que comenzó desde ayer y avanza sin incidentes en calles como Garibaldi y Juan Méndez, en el sector norte del centro histórico.

La medida responde a una petición directa de las autoridades municipales para recuperar el orden urbano ante la cercanía del Mundial de Fútbol 2026, los locatarios establecidos confirmaron que la colaboración ha sido clave para desmontar los puestos que invadían carriles y obstruían la visibilidad de los negocios formales, en un gesto que busca proyectar una imagen más limpia y accesible de la ciudad.

El operativo mantiene un despliegue constante de personal de la Secretaría de Seguridad de Monterrey para garantizar que el proceso se desarrolle de forma fluida y sin confrontaciones, para muchos habitantes hacía años que no se veía el sector con las calles despejadas, lo que ahora permite redescubrir la arquitectura y el comercio establecido que permanecía oculto tras la saturación.

El objetivo es claro, transformar la cara del centro histórico y dejar atrás la imagen de desorden antes de que el reflector mundial se pose sobre la capital regiomontana en los próximos meses.