La compañía reconoció que se equivocó después de que usuarios relacionaran elementos visuales de una campaña con una capucha del KKK y con un linchamiento.

Converse retiró una pieza publicitaria de sus plataformas digitales después de recibir críticas en redes sociales por una composición que algunos usuarios consideraron evocaba imágenes asociadas al Ku Klux Klan y a los linchamientos racistas en Estados Unidos.

La fotografía mostraba un par de tenis negros suspendidos mientras un efecto de iluminación en el fondo formaba una figura puntiaguda. Usuarios señalaron que esa combinación podía recordar tanto las capuchas blancas utilizadas por miembros del KKK como la imagen de una persona ahorcada.

La compañía reconoció posteriormente que la publicación había sido un error, ofreció disculpas y señaló que retiraría el material de sus plataformas.

La imagen formaba parte de una campaña internacional para promocionar los Chuck 70 X y estaba vinculada a una serie publicitaria protagonizada por Karina, integrante del grupo surcoreano de K-pop Aespa.

Converse, propiedad de Nike desde 2003, aseguró que revisaría lo ocurrido tras la controversia.