Por: Don Maqui

Hay que reconocerle algo al Gobierno de Samuel García: encontró la manera de hacer negocio hasta consigo mismo, Agua y Drenaje necesita dinero para reparar tuberías, atender fugas, ampliar redes y mantener funcionando un servicio que cada vez cuesta más, pero resulta que el propio Gobierno estatal le cobra impuestos verdes por miles de millones de pesos, ¡bonita manera de administrar! por un lado, la paraestatal pide financiamiento, por el otro, la Tesorería estatal recibe recursos de esa misma institución, y cuando Eduardo Ortegón presenta su presupuesto para 2027, resulta que ni su propio Consejo de Administración se lo aprueba, ¡ni los de casa le compraron las cuentas!

Aquí hay algo que merece explicarse con pesos y centavos: ¿cuánto dinero ha pagado Agua y Drenaje al Estado? ¿cuánto de ese dinero pudo haberse destinado a infraestructura? ¿por qué solicitar nuevos créditos cuando existen cuestionamientos sobre financiamientos anteriores? porque el agua no es un lujo, ni las fugas se reparan con discursos.

Samuel presume finanzas sanas, Ortegón necesita recursos, los usuarios pagan recibos cada vez más pesados, y mientras unos cobran y otros piden prestado, las tuberías siguen esperando, ¡qué maravilla! el Gobierno se cobra a sí mismo, pero al ciudadano le toca pagar la cuenta completa.