Por: Don Maqui
Hay un negocio público que casi nunca aparece en las discusiones políticas de Nuevo León: la basura, todos los días salen camiones a recoger toneladas de desperdicios y los ciudadanos damos por terminado el asunto cuando desaparecen las bolsas de la banqueta, ¡pero ahí apenas comienza la historia!, porque alguien cobra por recogerla, alguien paga por transportarla y alguien más recibe dinero por disponer de ella.
Y en medio aparece SIMEPRODE, organismo que merece una revisión mucho más detallada: ¿cuánto paga cada municipio por tonelada? ¿cuánto cuesta transportar los residuos? ¿quiénes tienen los contratos de recolección? ¿qué empresas participan y cuánto han recibido?, porque Monterrey, Guadalupe, Apodaca, García o Juárez no necesariamente enfrentan los mismos costos, y sería interesante saber quién administra mejor el servicio.
Aquí no estamos hablando de cualquier gasto, estamos hablando de contratos que se pagan año tras año, con dinero de los ciudadanos y muy poca discusión pública, los alcaldes presumen calles limpias, pero casi nunca explican cuánto cuesta conseguirlas, la basura podrá terminar enterrada, ¡pero los contratos y las facturas deberían permanecer a la vista de todos!
