El presidente brasileño aseguró ante la Asamblea General que la falta de acuerdos dentro del Consejo de Seguridad mantiene al mundo como “rehén” de su inmovilismo.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, cuestionó el funcionamiento del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas durante su intervención en el 81 periodo de sesiones de la Asamblea General.
Lula afirmó que la comunidad internacional enfrenta las consecuencias de un organismo incapaz de desempeñar plenamente su papel frente a los conflictos mundiales y sostuvo que el sistema multilateral necesita recuperar capacidad de diálogo y acción.
En el mismo foro, el presidente brasileño defendió el sistema electoral de su país y afirmó que no permitirá injerencias de actores nacionales o extranjeros en las próximas elecciones brasileñas.
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, también utilizó la apertura de la Asamblea para insistir en la necesidad de reforzar la cooperación internacional ante conflictos armados, tensiones geopolíticas y otros desafíos globales.
