En Nuevo León, los padres de familia no sólo alzaron la voz contra la distribución de libros de texto, como han hecho ONG’s y organismos de la IP, además ya amagaron con promover amparos.

 

Hace una semana presentaron un escrito al Gobierno del estado para pedir que no deje entrar esos contenidos, los cuales son considerados inadecuados y doctrinales, en las escuelas de la entidad.

 

Todos ellos se unen a ONG’s y representantes empresariales que rechazan los nuevos libros de texto que, entre muchas cosas, destacan información de índole sexual en niños de tercero de primaria.

 

En caso de no recibir respuesta a la brevedad, los padres de familia aseguraron que, tendrán que recurrir a acciones legales.

 

Ya son tres manifestaciones qué realizan en Palacio de Gobierno, donde los padres de familia piden que el gobernador Samuel García atienda este llamado colectivo.

 

Fue la presidenta del Frente en Defensa de los Niños, Luz María Ortiz Quintos, quien recordó que el 9 de agosto se entregó un escrito al mandatario.

 

“Estaríamos esperando a que nos responda en esta semana (hoy), de lo contrario, tendríamos que presentar ya algún recurso legal en los tribunales para poder tener el tiempo suficiente, y pues si no fuera por su respuesta y apoyo, a través del instrumento legal que presentemos en los juzgados y que nos den el fallo para poder detener los libros.

 

“Hay ya despachos que están acercándose con nosotros para ofrecernos la promoción de amparos, algún amparo estatal, algún recurso legal en donde, pues, tengamos que ir a los tribunales para parar esto”, explicó la activista.

 

Asimismo, dijo que espera que se trabaje con los contenidos del ciclo anterior, ya que debe contarse con material que sobró del periodo escolar pasado, o que el Estado invierta en reimpresiones y no en material complementario, como se ha dado a conocer.

 

“Que Nuevo León tenga los libros que ha tenido siempre, los libros que llevaron el ciclo anterior, que tuvo todo el país, que ya conocemos, que han trabajado, que se cuenta con planes y programas de estudio, que los maestros ya saben, cómo llevarlos, cómo evaluar, cómo compartir estos conocimientos con los alumnos.

 

“Supongamos que no hay suficientes, que se tienen que reimprimir, pues nos podemos esperar tranquilamente el tiempo necesario, pero sabemos que aquí en Nuevo León se está hablando de que se va a usar un presupuesto para elaborar libros complementarios, no queremos libros complementarios, queremos estos libros que ya conocemos”, concretó la vocera.