Con la voz entrecortada y ante más de 3 mil adultos mayores que ahora tendrán un lugar digno para convivir, recrearse y aprender, el alcalde de Abasolo Reynaldo Cantú Montes inauguró este miércoles la nueva Casa de Día del Adulto Mayor en la colonia Alberto Villarreal, un espacio de 312 metros cuadrados con consultorio médico, comedor, salas polivalentes y techumbre para actividades al aire libre que busca dar atención integral y bienestar a la tercera edad del municipio, y que el edil dedicó en su discurso a su suegra recién fallecida al señalar: “estoy seguro de que ella estaría muy orgullosa de ver este momento” porque fue quien le enseñó el valor de cuidar a los abuelos como si fueran propios.

Durante la apertura oficial el presidente municipal remarcó que la obra nació de escuchar a las familias que pedían un sitio seguro, techado, climatizado y completamente equipado donde sus papás y abuelos pudieran pasar el día con atención médica, alimentación y compañía, y subrayó: “esta es su casa, un espacio que durante mucho tiempo soñamos” porque los adultos mayores construyeron Abasolo y merecen instalaciones bonitas y funcionales que les devuelvan algo de lo mucho que han dado, mientras vecinos y beneficiarios aplaudían el gesto de que el alcalde hablara de su suegra y de cómo su partida lo impulsó a acelerar un proyecto que hoy es refugio para cientos de personas.

La Casa de Día cuenta con áreas administrativas, sanitarios, bodegas y espacios abiertos para activación física y convivencia comunitaria, infraestructura que según los propios abuelos cambia la realidad de un sector que antes no tenía a dónde ir y que Cantú definió como un compromiso personal convertido en obra pública porque aseguró que cada banco, cada silla y cada consulta médica lleva detrás la memoria de quienes ya no están pero dejaron huella en casa, como su suegra a quien nombró como ejemplo de entrega y cariño hacia los mayores.

Con el corte de listón y un ambiente familiar el edil cerró su mensaje pidiendo a los abuelos que hagan suya la casa y la llenen de vida, historias y risas, pues insistió en que este lugar no es del gobierno sino de ellos y de las familias de Abasolo, dejando claro que su administración seguirá apostando por obras con sentido humano que nacen del duelo, de la gratitud y de la promesa de que ningún adulto mayor vuelva a sentirse solo.