POR: DON MAQUI

Lo menos que le hacía falta el proceso electoral por el que está pasando Nuevo León, es que una o varias casas encuestadoras se dediquen a confundir todos y cada uno de los días con sondeos que varían de momento a momento y reflejan el estado de decadencia en que se encuentra la Comisión Estatal Electoral, presidida por un personaje que adolece de carácter para poder meterle orden a quienes están haciendo un negociazo con el temor de salir mal en una encuesta.

Para Mario Garza es letra muerta el reglamento de elecciones que señala el deber que tienen que cumplir quienes realicen muestreos de opinión, ya que en últimas fechas a diario nos recetan primeros, segundos, terceros y cuartos lugares. Pareciera que esto es acorde a quien paga más para ubicarlo por encima del otro, increíble lo que está sucediendo.

Pero más inverosímil resulta la pasividad con que se encuentra la Comisión Estatal Electoral, son incapaces de lanzar una voz de alerta sobre las “encuestitis” en que nos encontramos. Le quedó demasiado grande el cargo al presidente y, en general, a toda la CEE… o será que también tienen intereses en que esto sea un caos.

No se percibe, por ningún lado, que metan orden en el tema de moda y que genera suspicacias por todos lados. Se insiste, resulta increíble que hoy amanezca un candidato en primer lugar, mañana cambie al tercer lugar y así sucesivamente. Ya es de risa pero preocupante que reine la ley de Herodes, cada quien hace lo que quiere y como quiere sin que exista un freno y se vulnera el principio básico de cualquier elección: “la certeza y objetividad que debe existir en desarrollo del mismo proceso”.

Ojalá la autoridad electoral estatal haga algo o será necesario que intervenga el Instituto Nacional Electoral atrayendo la elección de Nuevo León para meterle orden a todos los que hoy se aprovechan de las coyunturas para hacer encuestas, parece que falsas, casi echas al gusto de momento a momento.