En Nuevo León no sólo falta orden… falta quien cuide la caja, y eso ya escaló a otro nivel.

El plazo legal se venció, y el Gobernador Samuel García, no presentó propuesta para nombrar titular en la Tesorería estatal, dejando al estado en una zona gris que ya prendió alertas fuera de Palacio… hasta la Federación.

La Diputada local Armida Serrato, no se quedó callada y llevó el tema directamente a la Secretaría de Gobernación, advirtiendo que Nuevo León podría estar operando recursos federales sin un funcionario legítimamente avalado por el Congreso. ¡Sí!, así de delicado.

Hoy, quien despacha es un encargado, pero sin el respaldo constitucional que exige la ley, y mientras los días corrieron (90 para ser exactos), el Ejecutivo dejó pasar el tiempo sin cumplir, la pregunta ya no es política… es legal.

Porque cuando no hay tesorero formal, no solo falta firma… falta certeza. Y cuando se trata de dinero público, eso no es un detalle administrativo, es un foco rojo.

Nuevo León presume modernidad, pero en su corazón financiero hoy hay un vacío que podría salir caro… muy caro.

¡Anótenle!