Esperar el camión en Nuevo León ya cuesta más de tres veces lo que prometió el Gobierno de Samuel García porque mientras la meta oficial hablaba de 5 a 7 minutos en la parada, los usuarios reportan 22 minutos promedio bajo el sol, la lluvia o la inseguridad nocturna según la encuesta del Instituto de Movilidad y Accesibilidad aplicada a mil 615 pasajeros del área metropolitana con apoyo de la Facultad de Economía de la UANL.

El viaje completo se volvió un viacrucis de hora y media porque al sumar los 11 minutos caminando a la parada, los 22 minutos de espera, los 44 minutos arriba de la unidad y los 8 minutos finales hasta el destino, el tiempo total escala a 85 minutos para quien solo toma un camión, situación que vive el 70 por ciento de los encuestados, mientras la frecuencia de las unidades se hunde con un 6.8 de calificación frente al 7.4 general del sistema.

La realidad tiene nombre y fila de noche porque Fernanda, usuaria de la Ruta 85 en Juárez, relata esperas de más de 40 minutos incluso después de las 10 pm cuando el miedo pesa más que el cansancio, mientras Verónica asegura que las colas no distinguen horario y pueden superar la hora porque el sistema está tan mal organizado que ya ni el tráfico lo explica.

Entre cifras oficiales, promesas rotas y testimonios que arden, el transporte público de Nuevo León exhibe su peor cara porque la propia encuesta del Estado confirma que la espera triplica la meta y que llegar al trabajo, a la escuela o a casa se convirtió en una jornada extra que nadie paga.