La tormenta que azotó Nuevo León en las últimas horas dejó un saldo de vialidades colapsadas, deslaves y encharcamientos severos que obligaron a cerrar tramos completos y a desviar el tráfico en varios municipios.

 

Equipos de emergencia trabajan en la remoción de tierra y escombros mientras se evalúan los daños estructurales en puentes y accesos principales que quedaron afectados por la intensidad del agua.

 

Autoridades pidieron a la población evitar zonas de riesgo, no cruzar corrientes y mantenerse informada a través de canales oficiales ante el pronóstico de más precipitaciones en las próximas horas.

 

El balance preliminar confirma afectaciones directas a la movilidad y a viviendas, por lo que brigadas municipales y estatales continúan en campo para restablecer el paso y atender a las familias damnificadas.