Por: Don Maqui
En García, Juárez, Pesquería, Zuazua, El Carmen y otros municipios de Nuevo León parece que los fraccionamientos brotan más rápido que los árboles, miles de viviendas, nuevas colonias y anuncios de crecimiento por todas partes, ¡qué maravilla!, el problema comienza cuando llegan las familias, porque entonces descubren que necesitan agua, transporte, escuelas, pavimento, alumbrado y seguridad, y muchas veces los servicios no crecen al mismo ritmo que las casas.
Aquí hay una pregunta que debería incomodar a más de un alcalde: ¿quién autorizó esos desarrollos y bajo qué condiciones? ¿los constructores cumplieron las obligaciones de urbanización? ¿se entregaron correctamente las obras? ¿se calcularon los costos futuros de mantenimiento?, porque aprobar fraccionamientos puede resultar políticamente atractivo, lo complicado viene después, cuando los vecinos empiezan a exigir lo que necesitan para vivir dignamente, y entonces el alcalde culpa a Agua y Drenaje, Agua y Drenaje señala la falta de infraestructura y todos terminan explicando por qué no les corresponde resolver el problema.
Mientras tanto, las familias ya están pagando sus casas, en Nuevo León parece que primero autorizamos dónde va a vivir la gente, ¡y después nos ponemos a pensar cómo va a vivir!
