La detención de la abogada Alicia Álvarez Macías durante una manifestación pacífica en Juárez encendió la polémica y generó fuertes cuestionamientos hacia la administración municipal que encabeza la alcaldesa, así como hacia la estrategia política impulsada por Félix Arratia.

La litigante, representante de ex trabajadores despedidos, fue arrestada por elementos de la policía municipal mientras participaba en una protesta frente a autoridades locales, hecho que desató críticas por un presunto uso excesivo de la fuerza y señalamientos sobre una posible falta de apertura al diálogo.

Diversos sectores han señalado que este tipo de acciones proyectan una imagen de cerrazón institucional en un momento en que la ciudadanía exige sensibilidad y disposición para atender conflictos laborales y sociales.

El caso ha generado ruido político al interior del municipio, donde ya comienzan a surgir voces que cuestionan si la actual administración está privilegiando la contención y el control por encima de la conciliación.

La detención también coloca reflectores sobre el manejo político del conflicto y abre un nuevo frente de presión para las autoridades de Juárez, que ahora enfrentan exigencias de transparencia y explicaciones claras sobre lo ocurrido.