POR: DON MAQUI

El presidente está indignado porque un juez de distrito en materia de competencia ha determinado que es su Ley Eléctrica promulgada por el Senado es inconstitucional, ya que viola un dispositivo de nuestra carta magna que impide los monopolios en el país, y el día de hoy en su tradicional conferencia matutina, despotricó la resolución de la siguiente manera:

“Entonces, apenas se está publicando la reforma y ahí va el amparo, el primero. Nosotros vamos a acudir a la Suprema Corte”.

“Y queremos que la Judicatura del Poder Judicial (sic) haga una revisión del proceder de estos jueces”, señaló el Mandatario.

Para terminar de hacerlo enojar seguro le avisaron que el amparo que se concedió a los que se quejaron contra la reforma eléctrica no sólo es para ellos, si no que se hace extensivo a todos los permisionarios en el tema, esto debido a que si el juez Juan Pablo Gómez Fierro concedía solamente para los quejosos estaría promoviendo lo que combate un monopolio del que no se ampararon.

“Estos jueces se crearon y surgen cuando se lleva a cabo la reforma energética para proteger a las empresas particulares extranjeras, no para proteger el interés nacional”, aseguró.

“La verdad es que estaban abusando vendiendo cara la energía eléctrica, recibiendo subsidio, ellos fueron beneficiados con contratos leoninos”.

“¿Qué es un contrato leonino? Es un acuerdo, un convenio, que se hace con una autoridad que no representa legítimamente al pueblo, que no defiende el interés nacional, que desde luego tiene facultades y puede ser legal lo que haga, pero actúa como empleado, como subordinado de las empresas particulares”.

Con los contratos “leoninos” que se firmaron en gobiernos anteriores, enfatizó López Obrador, están perdiendo la hacienda pública y el pueblo, pero ganando los particulares y las empresas extranjeras con contratos “jugosísimos”.

“El ejemplo más claro, vergonzoso y humillante, es el de Iberdrola. Una empresa eléctrica española que de manera “gangsteril” se lleva a trabajar a la Secretaria de Energía del Gobierno federal, la señora Kessel, no sólo eso, se lleva a su Consejo de administración, como consejero, al Presidente Calderón”, criticó.

“O sea, cómo, es una falta de respeto al pueblo de México, a nuestra Nación, es una vergüenza, en qué país del mundo suceden estas cosas, claro que los señores de Iberdrola se sentían los dueños de la industria eléctrica nacional”.

“Ni modo”, de nueva cuenta estará bajo prueba la lealtad del presidente de la suprema corte de justicia de la nación con el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ya podemos adivinar cuál va ser el resultado porque se dice que este poder está al servicio del poderoso Andrés Manuel… veremos y escribiremos