Con bombo y platillo la administración de Daniel Carrillo anunció en marzo el arranque de la Unidad Deportiva Los Naranjos, la obra que el panista vendió como emblemática para San Nicolás, pero a dos meses del banderazo vecinos del Fraccionamiento Los Naranjos denuncian que el predio luce abandonado, sin máquinas, sin trabajadores y con la promesa de canchas convertida en monte crecido, mientras el discurso oficial habla de deporte la realidad muestra escombro y hierba donde debería haber gradas y pasto.

El abandono pega donde más duele, porque San Nicolás presume ser capital del deporte y usa el estadio de Tigres como vitrina, sin embargo a ras de colonia los nicolaitas ven cómo se esfuma otra promesa municipal, el mismo Ayuntamiento que corre a ceder tres hectáreas de Monterrey para el nuevo estadio felino no puede mantener una pala activa en Los Naranjos, y mientras se negocia terreno para Cemex y la UANL el deportivo para las familias se queda en render, confirmando que en San Nicolás el deporte es prioridad solo cuando lleva logo de Primera División.

La historia no es nueva, el municipio ya recuperó predios invadidos para convertirlos en parques de bolsillo y recién presumió canchas empastadas en sectores rurales, pero en Los Naranjos la operación quedó a medias, se colocó la primera piedra, se tomaron fotos y se archivó el proyecto, dejando a los vecinos con un lote baldío que de noche es nido de inseguridad y de día es monumento a la ocurrencia, porque anunciar sin ejecutar es más fácil que gobernar y en San Nicolás ya se volvió costumbre prometer bajo reflectores y apagar la luz al día siguiente.

Así la administración de Daniel Carrillo juega su propio clásico, de un lado los comunicados que hablan de obra emblemática y del otro el predio sin avances, de un lado la urgencia por acomodar el nuevo estadio de Tigres y del otro la apatía para cumplirle a la colonia, y mientras el alcalde busca reflectores metropolitanos Los Naranjos espera algo más que una lona, porque el deporte no se inaugura con discursos y la gente ya entendió que en San Nicolás las canchas se anuncian en marzo y se abandonan en mayo.